EEUU, líder mundial en guerras de agresión

Estados Unidos, un Estado totalitario en carrera hacia el desastre, en la mayoría de las guerras y conflictos militares ocurridos a nivel global desde 1945 (fin de la Segunda Guerra Mundial) hasta ahora. Según la página digital WashingtonsBlog, desde ese momento se han desatado 248 conflictos armados en 153 zonas del planeta, y las tropas del Pentágono han participado entre 1945 y 2001 en al menos 201 operaciones bélicas.

EE.UU. es el líder mundial en hacer guerras de agresión y las aventuras bélicas de Washington en Irak han destapado pugnas interétnicas y el ascenso de fundamentalistas islámicos, opinó el afamado politólogo Noam Chomsky.

Alrededor de 90% de las muertes registradas en esas guerras fue dentro de la población civil. En ese sentido, por cada efectivo de baja en combate le correspondieron 10 personas ajenas a esos conflictos asesinadas. WashingtonsBlog dijo que solo en la guerra en Irak perecieron de 124 mil a 655 mil personas, pero algunas organizaciones humanitarias estiman que fueron más de un millón los muertos, gran parte civiles.

Los juicios de Nuremberg que siguieron a la Segunda Guerra Mundial sentenciaron que “iniciar una guerra de agresión (…) no es solo un crimen internacional, es el mayor crimen internacional”, por lo cual los gobiernos norteamericanos califican como los principales criminales del mundo, asegura Chomsky en un artículo publicado por el portal AlterNet.

El también lingüista, filósofo, analista político y profesor del Instituto Tecnológico de Massachussets recordó que la invasión británico-estadounidense de Irak de 2003 fue un ejemplo clásico de agresión. Los agresores destruyeron la identidad nacional iraquí y la reemplazaron con identidades sectarias y étnicas cuando Estados Unidos instaló un Consejo de Administración sobre la base de la identidad sectaria, “una novedad para Irak”.

Según Chomsky, el ex presidente republicano George W. Bush (2001-2009) “ayudó a crear conflictos que ahora destrozan la región”, en alusión a la invasión contra el gobierno del entonces presidente Sadam Hussein, bajo la acusación de contar con armas de destrucción masiva que nunca aparecieron.

Chomsky aludió asimismo a la coalición que con respaldo norteamericano bombardeó Libia en 2011, lo cual condujo al asesinato del jefe de Estado Muammar al-Gadafi. El resultado es que Libia está ahora desgarrada por la guerra entre milicias, mientras que el terror yihadista se ha desatado en gran parte de África, junto con una avalancha de armas que llega también a Siria.

De igual forma, Chomsky advirtió sobre las consecuencias del “terrorismo de Estado practicado por Estados Unidos”, las cuales se sienten en todo el mundo, pero “más cerca de casa es más difícil hacerles caso omiso”. En este sentido, mencionó el masivo éxodo de miles de menores indocumentados que arriban sin compañía a la frontera sur estadounidense.

The Washington Post informa que los niños vienen en su mayoría de Guatemala, El Salvador y Honduras, pero no de Nicaragua. ¿Por qué? ¿Podría ser porque cuando el martillo de Washington azotaba la región en la década de 1980, Nicaragua fue el único país que tenía un Ejército para defender a la población contra los terroristas dirigidos por Estados Unidos, mientras que en los otros tres países, los terroristas que devastaban dichas naciones eran grupos equipados y entrenados por Washington?, cuestionó Chomsky.

La polémica en el Congreso sobre la ampliación de las prestaciones por desempleo es evidencia de que la política de EE.UU. “ha caído en la locura”. Estos problemas están vinculados con el “asalto neoliberal a la población mundial”, afirma Chomsky.

El también filósofo advirtió que su país tiene la intención de ganar la carrera hacia el desastre. Por primera vez en la historia de la especie humana hemos desarrollado claramente la capacidad de destruirnos a nosotros mismos, advirtió en un artículo publicado a mediados del año pasado en el sitio digital Tomdispatch.com.

En esa oportunidad Chomsky dijo que las sociedades menos desarrolladas tratan de mitigar o de superar estas amenazas; sin embargo, las más ricas y poderosas de la historia del mundo, como Estados Unidos y Canadá, corren a toda velocidad para destruir el medio ambiente “lo más rápidamente posible”.

Estados Unidos tiene cuentas pendientes con el mundo

Estados Unidos tiene una cuenta pendiente con el mundo y al menos 200 países criticados por el Departamento de Estados en su informe sobre la situación de los derechos humanos pueden juzgar hoy a su calificador.

El periodista estadounidense David Brooks en un artículo sobre el tema que publica el diario mexicano La Jornada hace una valoración crítica de la situación de los derechos humanos en territorio estadounidense y pone en tela de juicio las cualidades de ese país para erigirse en juez mundial. Si alguno de los estados incluidos en el documento hiciera una crítica a Washington, tendría abundantes elementos para denunciar las continuas y sistemáticas violaciones cometidas en este país, precisa Brooks.

En las invasiones de Irak y Afganistán se revelaron masivas violaciones de derechos humanos y crímenes de guerra según las Convenciones de Ginebra y otras leyes, desde la tortura y maltrato en Abu Ghraib hasta matanzas de civiles documentados en las filtraciones de Bradley Manning. Brooks identifica otros rubros que tendrían que figurar en un informe de Estados Unidos, entre ellos la tortura y el confinamiento solitario de miles de presos por plazos extensos, lo cual la ONU y algunos grupos de derechos humanos, califican de trato cruel e inhumano.

En el amplio rosario de violaciones cometidas por las autoridades estadounidenses, Brooks incluye la libertad de expresión, de prensa, de reunión y derecho a la privacidad, con las revelaciones del espionaje masivo por la Agencia de Seguridad Nacional. Otros de los aspectos abordados se refieren a las condiciones carcelarias, donde el articulista plantea que la población estadounidense es cinco por ciento de la mundial, pero tiene 25 por ciento de los prisioneros del planeta, o sea, la cifra más elevada del mundo.

Precisa, que muchos de los 2,2 millones de reos padecen abusos y condiciones ilegales extensamente documentados por agrupaciones de derechos humanos. También aborda el caso de los presos políticos y plantea que diferentes agrupaciones tienen listas en las que destacan los casos del periodista y activista afroestadounidense Mumia Abu Jamal y el líder indígena Leonard Peltier, pero las relaciones incluyen decenas, entre ellos ex Panteras Negras, activistas de paz e independentistas puertorriqueños.

A todo esto hay que agregar, plantea Brooks, la violación de los derechos de millones de inmigrantes, sin mencionar las severas violaciones de derechos laborales, la discriminación y violencia contra mujeres, minorías raciales, la comunidad gay y contra comunidades indígenas, entre otras cosas.

Chomsky acusa a gobierno de EEUU de atentar contra libertades civiles

El gobierno de Estados Unidos parece hoy decidido a demoler las bases de las libertades civiles de su ciudadanía, opinó el intelectual Noam Chomsky, al referirse al masivo programa de espionaje revelado por Edward Snowden. El programa de vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) busca exponer al escrutinio estatal a toda persona vinculada a la sociedad electrónica moderna. Ningún profeta antiutópico de futuros mundos totalitarios nefastos jamás pudo imaginar algo tan ambicioso, agregó en un artículo publicado en el portal Alternet.org.

A juicio de Chomsky las actividades de la NSA violan de manera radical la Constitución estadounidense que protege a los ciudadanos de “registros e incautaciones irrazonables” y garantiza la privacidad de sus “personas, domicilios, papeles y efectos”. El principio de la presunción de inocencia ha quedado en el olvido. Por mucho que los juristas gubernamentales lo intenten, no hay manera de reconciliar estos principios con el asalto contra la población revelado en los documentos de Snowden, subrayó Chomsky.

Por su parte, la institución académica canadiense Global Research afirma que Estados Unidos es un Estado totalitario donde el gobierno espía a sus ciudadanos y estos ceden de forma involuntaria el derecho a su privacidad. Los norteamericanos renunciaron a esa prerrogativa a cambio de algo que no es precisamente su seguridad, y actualmente se hace más difícil seguir de cerca todas las formas estrafalarias en que las entidades de espionaje de Washington vigilan a la gente y a gobiernos extranjeros.

La NSA presiona a las compañías privadas para que estas entreguen los datos de los teléfonos celulares, de centros informáticos en ultramar y de los secretos más protegidos de algunos gobiernos extranjeros, añade el trabajo firmado por Tyler Durden. Con toda la algarabía acerca de aviones desaparecidos, la renovación de contiendas al estilo de la Guerra Fría y con la manipulación de los mercados, resulta fácil para algunos olvidar el tipo de gobierno Orwelliano que existe en Washington, concluye el texto.

Fuente: Bolpress

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