El hundimiento del dinero fiduciario occidental podría haber comenzado (I)

Peter Koenig
Economista

El 19 de abril de este año China emitía los nuevos yuanes respaldados por oro. Durante los dos últimos años, el rublo ruso ha estado igualmente apoyado por el oro en su totalidad. Nadie en los medios occidentales habla de ello. ¿Para qué? Un lector occidental podría empezar a preguntarse por qué se ve constantemente presionado por un sistema monetario crediticio basado en el dólar estadounidense, manipulado a voluntad por una pequeña élite de oligarcas financieros para su beneficio en perjuicio de la gente ordinaria.

En un reciente artículo de Russia Insider, Serguei Glaziev, uno de los más eminentes economistas rusos y consejero del presidente Putin, afirmaba: “El rublo es la moneda mejor respaldada por oro del mundo”. Continuaba explicando que la cantidad de rublos en circulación está cubierta aproximadamente dos veces por la cantidad de oro depositada en el Tesoro ruso.

Además de su alianza financiera, Rusia y China han desarrollado durante estos dos últimos años sus propio sistema de transferencias, el Sistema de Pagos Internacional Chino, por lo que, dicho de otra forma, la red CIPS sustituye al sistema de transferencias SWIFT para el comercio interno entre Rusia y China. Las siglas SWIFT corresponden a Sociedad para la Telecomunicación Financiera Interbancaria Mundial, red que funciona en 215 países y territorios, empleado por más de 10.000 instituciones financieras.

Hasta fecha reciente casi todas las transacciones monetarias internacionales tenían que pasar por el SWIFT, una institución privada con sede en Bélgica. “Privada” como la Reserva Federal (FED), los bancos de Wall Street y el Banco de Pagos Internacionales, todos ellos implicados en las transferencias monetarias internacionales y fuertemente influenciados por la familia Rothschild. No es extraño que el SWIFT independiente cumpla las sanciones de Washington, por ejemplo, excluyendo a Irán del sistema de transferencias internacionales. Igualmente, Washington ha presionado al SWIFT para que ayude a los fondos buitre neoyorquinos de Paul Singer que ha arrancado más de 4.000 millones de dólares a Argentina. Esta extorsión se ha realizado embargando los pagos regulares de la deuda argentina como estaba acordado con el 93 por ciento de sus acreedores. A continuación, Argentina encontró otros medios para efectuar sus pagos evitando caer en el descrédito y la insolvencia.

Todo esto cambia para Argentina cuando Mauricio Macri, el nuevo presidente neoliberal, colocado por Washington, apareció en escena el pasado diciembre. Reabrió las negociaciones y se declaró dispuesto a pagar una importante porción de la deuda ilegal, pese a una decisión de la ONU que estipulaba que un país que acuerda unos pagos con la mayoría de sus acreedores no debe ser puesto bajo presión por los acreedores recalcitrantes. En el caso argentino, el señor de los buitres había comprado la deuda fallida del país por una miseria y ahora que la economía del país se refuerza, quiere hacer una fortuna a costa de la población. He aquí un ejemplo de la manera en que funciona nuestro fraudulento sistema monetario occidental.

La economía de China ha superado la de Estados Unidos, y esta nueva alianza oriental está considerada como una amenaza existencial para la corrupta economía occidental. La red CIPS ya empleada para el comercio y los intercambios monetarios entre China y Rusia también es utilizada por otros miembros de los BRICS, Brasil, India y África del Sur, así como por los miembros de la Organización de Cooperación de Shangai: India, Pakistán e Irán, así como por la Unión Económica Euroasiática (Armenia, Bielorusia, Kazajastán, Kirguistán, Rusia y Tayikistán). Se dice que el CIPS estará preparado para septiembre de 2016. Sería una formidable alternativa al fraudulento sistema occidental, al estilo Ponzi, basado en el dólar.

Esta nueva soberanía monetaria oriental es uno de la razones principales por la que Washington intenta tan duramente la destrucción de los BRICS, principalmente China y Rusia, y recientemente, con un especial esfuerzo y bajo falsas acusaciones, Brasil, en una especie de revolución de colores latinoamericana.

Además, a finales del pasado año, el yuan fue aceptado por el FMI para formar parte de la cesta de los SDR (Derechos Especiales de Emisión) como la quinta moneda de reserva, siendo las cuatro restantes el dólar estadounidense, la libra británica, el euro y el yen japonés. Los SDR funcionan como una divisa virtual. Están constituidos por la media ponderada de las cinco divisas, y puede prestarse a demanda de los países, como medio de prevención de riesgos ligados al cambio. Formando parte de los SDR, el yuan se convierte oficialmente en una moneda de reserva. De hecho, en Asia el yuan ya se usa intensamente por los Tesoros de numerosos países, una alternativa al dólar estadounidense cada vez más volátil.

No es un secreto que el sistema fiduciario internacional basado en el dólar está exhausto, llegando al fin de su carrera […]

Nuestro sistema monetario internacional está basado en la deuda. Tiene todas las características de un monstruoso pulpo global. El sistema bancario norteamericano fue desregularizado durante los años 90 por el presidente Clinton. Los vasallos europeos han continuado el movimiento a principios de los años 2000. Alrededor del 97 por ciento de todo el dinero en circulación en el mundo occidental se ha creado por bancos privados mediante un clic de ratón, bajo la forma de préstamos o deudas. Cada préstamo concedido por un banco privado representa una deuda en sus libros; deuda que proporciona intereses, la fuente principal de beneficio de los banqueros. ¡Beneficios de la nada! No representan ningún trabajo, ninguna producción, ningún valor añadido real a la economía.

Cuando los bancos, en este enredo de deudas, comienzan a exigir sus pasivos exigibles, pueden desencadenar una irresistible avalancha, que llevaría a un fin caótico del sistema. Este fin de carrera podría haber comenzado. Hemos visto un aumento gradual desde el fin de la Segunda Guarra mundial, con la farsa de la carrera armamentística durante la guerra fría, y un punto culminante durante la crisis de créditos hipotecarios (subprimes) estadounidenses de 2007 a 2009, conducente a una crisis económica global artificial interminable, que podría finalizar en un gran fracaso entre 2016 y 2017.

Los daños podrían ser impensables: caos, pobreza, hambre, miseria, muerte. Pero la élite invisible podría sustraerse al juego, quedando dispuesta a recomenzar de cero si les dejamos hacer […]

Fuente: Movimiento Político de Resistencia

Fuente original en inglés: Global Research

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