Yugoslavia en la Segunda Guerra Mundial: Del Corán y el Mein Kampf

Eduardo J. García
Yugoslavos

Al-Hossaini, el muftí del Holocausto

El Ramadán, dedicado a la predicación, la purificación y el combate, es presentado por los medios poco menos que como verbenas del pintoresquismo, multiculturalidad y tolerancia. Incluso para algunos mermados intelectuales como progresistas, e incluso solidarios, cuando ninguna religión lo es y mucho menos el retrógrado Islam. Considero oportuno contextualizar la férrea alianza que ha existido entre fuerzas islamistas, fascismo, nazismo, imperialismo y las fuerzas más reaccionarias de nuestras sociedades y el islamismo. Sin olvidar al nacionalismo, excreción residual de todas ellas.

Durante la Segunda  Guerra Mundial, por su trascendencia emerge una figura dentro del mundo islámico, la de Amín Al-Hussayni a la que mucha historiografía ha querido relativizar, minimizando  su importancia para mitigar la gran huella que ha marcado en la historia política de los movimientos islamistas.

Más conocido como el Gran muftí de Jerusalén Al-Hussayni, cargo que ostentó y exprimió en aras de la liberación del poder colonial cruzado (europeo) y en pro de la eliminación de la población judía, sentimiento que compartía con la mayor parte de la población musulmana  recibió un gran apoyo por parte de los nazis. Que ya habían visto su poder de oratoria, convocatoria, y de acción con los disturbios que no sólo alentó, sino que organizó en los años 1920,1921, 1929 y 1936 para impedir el movimiento de población hebrea decretado por la administración colonial británica. Cientos de judíos asesinados, miles de heridos y gran cantidad de desplazados por estos progromos fueron una inmejorable carta de presentación para Berlín.

En 1936 abandona Palestina para huir a Líbano. Esta será una escala perfecta en la que estrechara lazos políticos y diplomáticos con los nazis, en los cuales los intereses comunes con el nazismo se fortalecerán hasta ser definitivos e indisolubles. Se puede afirmar que Al-Hussayni fue un hombre de Allah y del Führer. Las evidencias llegaron pronto. El malestar de las autoridades francesas con unas actividades subversivas que empezaban a serle incomodas en sus dominios orientales y su función de agente nazi le llevó pronto a Iraq, dónde colaboró y orquestó la campaña de revuelta contra el dominio británico .Otro escenario familiar. El petróleo no sólo es valioso en el aspecto económico, la blitzkrieg sería impensable sin el oro negro. Y todo lo que arrebates al enemigo…

En 1939 desde Bagdad se dirigió  a Hitler y Mussolini, como un funesto reverso de Lawrence de Arabia, ofreciéndoles  la causa de la lucha árabe contra el Imperio británico. Hitler se entusiasmó con la idea y la apoyó generosamente. Con la respuesta militar inglesa, la invasión de Iraq, Al Husayni dictó una fatwa de guerra santa, la yihad, contra Gran Bretaña y escapó a Italia donde en 1941 se reuniría con Mussolini y Hitler en poco tiempo. Al mes de su llegada a Europa se instaló en Alemania. Desde allí , germen de las muchas cofradías, asociaciones religiosas  ONG y partidos políticos posteriores se dedicó a la propaganda a través de una gran red de radio y publicaciones en árabe, al espionaje a favor de la causa nazi y a las acciones terroristas contra británicos y judíos. Todo para la consecución de su sueño político, que Israel y el judaísmo dejarán de existir y que Palestina se constituyese en un país árabe, sin población hebrea. Es ya un hecho innegable que fue el primero en dejar constancia escrita del exterminio de judíos, mucho antes que los jerarcas nazis lo decidieran de forma oficial en la conferencia de  Wannsee.

Como también parece que una de sus decisiones que más consecuencias traería a Europa, y especialmente a Yugoslavia, fue su labor de reclutamiento y creación de cuerpos de combate de soldados musulmanes. Estos se incorporarían a las SS, con imanes y mullas incluidos. Son fácilmente accesibles, directrices de Himmler en las que se conmina a los oficiales alemanes, a ser respetuosos con sus tropas, en cuestiones como la alimentación, ausencia de cerdo y grasas derivadas, alcohol, permiso para sus oraciones. Y por supuesto respeto de los militares alemanes hacia la tradiciones mahometanas y predicar con el ejemplo. ¿Multiculturalismo nazi?

Las zonas musulmanas de Yugoslavia fueron el vivero ideal para estas divisiones. Millares de voluntarios se alistaban fervorosamente en Bosnia Herzegovina, Kosovo, Albania y Macedonia.

Al Hussayni tuvo un importante centro de mando en Sarajevo ,desde dónde llego a dirigir personalmente el reclutamiento, logística y partes operacionales  al igual que medio siglo más tarde haría uno de sus alumnos aventajados durante la guerra de Bosnia, Ben Laden.

Bajo su supervisión se incorporaron a unidades de las SS regimientos enteros de chechenos, tártaros ucranianos, y etnias turcomanas que desertaron del ejército rojo o que cayeron prisioneros y abandonaron con celeridad la hoz y el martillo por la media luna que no tardaron en teñir de rojo.

Yugoslavia sería el escenario de la sevicia, crueldad y violencia extrema de estos soldados tocados con feces verdes que fueron responsables de las peores matanzas cometidas por los infaustos cuerpos asesinos de las SS. La resistencia comunista, sobre todo, los serbios, tuvieran  la ideología que tuvieran fueron quienes más sufrieron sus  ataques.

Otro enemigo más al que aniquilar y otra causa común para sumar a las razones que hermanaban a alemanes y árabes según las propias palabras de Al-Hussayni, el fin de los judíos, los colonialistas europeos y el comunismo.

El siete de Abril de 1939, el ejército italiano invade y ocupa Albania en menos de una semana. Pese a la casi nula resistencia de los albaneses frente al fascismo, 700 soldados italianos mueren. Una gran parte de ellos en accidentes .Como consecuencia del aplastante triunfo militar del Ducce , el rey Zog I de Albania huye a Grecia y el país pasa a ser anexionado al reino de Italia y se establece un virreinato. Se establece un programa de colonización, y miles de agricultores y técnicos italianos se instalan en el país balcánico. El ejército albanés se reorganiza como cuerpo colonial al servicio de Roma.

Más tarde, en Octubre de 1940 Mussolini invade Grecia desde las fronteras albanesas, con diez divisiones italianas y un ejército albanés que rehúye el combate. Lo que interesa a los albaneses más allá de ampliar las zonas del Epiro bajo su control, no es la Macedonia griega , el Peloponeso o la misma Atenas. Su guerra, su espacio vital en una terminología nazi que hicieron suya y que se sigue esgrimiendo en Kosovo, es la creación de una Gran Albania.

Y las palabras de Al-Hussayni son una esperanza que los gestos del fascismo y nazismo ayudarán a consolidar. Los albaneses tenían en mente la Gran Albania que la derrota de Turquía en las guerras Balcánicas y sus conflictos con Grecia les había negado.

El escaso entusiasmo combativo de las unidades albanesas bajo mando italiano, y la composición de estas mismas, con muchos soldados cristianos no vieron en Grecia ni en la impericia militar italiana la ocasión que esperaban. Y a cuya obtención  les espoleaba el panislamismo de Al- Hussayni.

Tuvieron que esperar hasta el seis de Abril de 1941 cuando los ejércitos del eje atacan Yugoslavia en la Operación Castigo y en once días destrozan al ejército real yugoslavo. Grecia le sigue una semana después. Los nazis arrollan con su maquinaria bélica ambas naciones balcánicas. La resistencia griega que tantas victorias consiguió contra las cobardes tropas italianas es desangrada junto con su población bajo el implacable rodillo militar  alemán. Yugoslavia, cuya reacción popular  de claro  signo socialista hizo que el Pacto firmado entre el Rey y Pedro II fuera papel mojado, sufrió aun consecuencias más funestas. Belgrado , y gran parte del país, especialmente Serbia no se doblegaron al pacto tripartito como si hicieron Rumania, Hungría y Eslovaquia que pasaron a ser vasallos de los nazis sin disparar un sólo tiro ni grandes manifestaciones callejeras de protesta como en el caso de la capital yugoslava. Y Yugoslavia  fue castigada con uno de los bombardeos más brutales de la guerra, con el único fin militar de matar civiles, aplastar la resistencia, aterrorizar a la población civil y paralizar al país. Y por tamaño desafío , según las propias palabras de  un furioso Hitler, tras el golpe de estado antinazi en Belgrado ,”Yugoslavia debe ser destruida, desaparecerá del mapa”.

Y así fue. Yugoslavia fue mutilada. Serbia ,debía ser también desarticulada. Había sido una molesta piedra en el camino que retrasó los planes de la invasión a la Unión Soviética. Mientras una gran parte  de croatas y eslovenos engrosaban las filas fascistas y se prestaban a colaborar en el genocidio.

La Gran Albania tomó cuerpo. Las regiones serbias de Kosovo y Metohija , el territorio al suroeste del lago Skutari de Montenegro(aún en litigio entre albanokosovares y Podgorica) el oeste de la Macedonia serbia, y zonas serbias del Sur, Juzna Srbja y Stara Srbja  pasaron a ser albanesas. Kosovo y Metohija fue rebautizada como Nueva Albania.

Los albaneses se lanzaron a una campaña  masiva de limpieza étnica y genocida contra los habitantes serbo-ortodoxos de Kosovo y Metohija. Ciudades, pueblos , iglesias fueron atacadas. Los muertos se calculan según las distintas  y escasas fuentes entre 30,000 y 50,000 muertos. Los heridos y desplazados se desconocen aunque a buen seguro multiplicarían las cifras de los muertos.

Los albaneses llevaron a cabo estas atrocidades ayudados y asesorados por los fascistas italianos, cuyo modelo de los fascios  imitaban las milicias albanesas.

El líder del Comité Musulmán de Albania, Bedri Pejani llamó al exterminio de la población serbia de Kosovo y Metohija y a una unión de la Gran Albania  con Bosnia y Herzegovina y Raska, , región serbia (el Sandjak)que Al-Hussaini presentó a los alemanes como una medida  a tomar en interés del Islam. Esta fue rápidamente rechazada por los alemanes. No así la Gran Albania. Pero la capitulación italiana ante los aliados el 1 de Septiembre de 1943 supuso un cambio sustancial. Dos divisiones alemanas se encargaron de reocupar Albania, sin ningún obstáculo.

El entusiasmo de Pejani se disparó al conocer en persona a Heinrich Himmler, ideólogo  de la “solución final al problema judío”. La política del Holocausto entroncaba perfectamente con la segunda liga de Prizren en los que se recreaban los de la primera de 1873, a saber un sólo país para todos los albaneses étnicos. La Gran Albania. El genocidio, la limpieza étnica, otra vez como instrumento indisoluble para la creación de la Gran Albania. Y el fervoroso apoyo albanés a los nazis, dio sus frutos con la constitución de la División SS Skanderberg.

Este cuerpo militar era en principio una formación mixta, con albaneses de diferentes orígenes étnicos y soldados alemanes. Su función era la salvaguarda de puntos de interés estratégico así como la  protección de la costa , sus puertos  y  los escasos nudos de comunicación frente al avance aliado.

Pero poco después, sus cometidos fueron otros. Con un peso definitivo del elemento albanés, aunque bajo mando nazi, la división Skanderberg se destacó en sus labores como fuerza asesina y represora de la población ortodoxa. Los templos ortodoxos y las poblaciones eslavas fueron atacados a lo largo y ancho  de la geografía serbia. La actual FYROM fue base de operaciones de los nazis albaneses, en los que se distinguían por su brutalidad, los  soldados albaneses kosovares musulmanes.

Fueron responsables de la deportación de centenares de yugoslavos de credo hebreo a los campos de exterminio en las regiones de Kosovo y sureñas de Serbia. Por imperativo nacional ,étnico e islámico, erradicaron la población serbia de Prizren. El germen de la idea pan albanesa debía ser purificada de los infieles comunistas y cristianos ortodoxos que fueron aniquilados.

Serbios (y montenegrinos) tuvieron que abandonar sus hogares ante la violencia de los SS albaneses. 10,000 familias serbias fueron expulsadas, sus tierras fueron ocupadas por colonos albano musulmanes venidos de las pobres tierra del sur de su país.. Kosovo fue el lugar donde la criminal campaña genocida de los albaneses alcanzó sus cuotas más sanguinarias.

El curso de la guerra y la derrota del eje, se aceleraban. Las fuerzas de exterminio albanesas no demostraron la misma eficacia en sus choques contra los ejércitos rojo soviético y yugoslavos que les diezmaron. En la derrota empezaron también a aparecer los elementos distintivos entre albaneses que  no existieron durante los tiempos de saqueo y orgías de sangre contra la población civil. Empezaron las  deserciones. Los supervivientes de la 21 División  SS Skanderberg se reagruparon con las fuerzas de la División Prinz Eugen y se retiraron hacia Austria, perseguidas por las columnas libertadoras de los partisanos yugoslavos que las aplastaron definitivamente en 1945 tras un vano intento de reconquista de Kosovo.

Durante los juicios de Núremberg las SS fueron declaradas como una organización criminal y cada uno de sus miembros criminal de guerra. Los albanokosovares de la 21 División Skanderberg, sin duda fueron ampliamente merecedores de tal apelativo. Lo verdaderamente pavoroso de la situación  es que sus acciones, condenadas entonces, son los mimbres  en los cuales hoy en día , se sustenta el Kosovo actual .La limpieza étnica, el genocidio cometido durante la Segunda Guerra Mundial en las zonas de Kosovo, sur de Serbia y antigua república de Macedonia tienen su reflejo en la situación actual. Sin las masacres de las SS , el desplazamiento de la perseguida población eslava, el asesinato de otras minorías étnicas como los zíngaros y hebreos; la composición étnica actual  sería muy diferente. Una coyuntura a la  que tanto contribuyó a consolidar la guerra de agresión de la OTAN contra Yugoslavia en 1999.

La asumida  idea de la Gran Albania, por parte tanto de Tirana como de Pristina  que la predican con arrogancia  y la incesante  proliferación de mezquitas, madrazas y centros de yihadistas por la Antigua Yugoslavia , nos hacen pensar que las ideas del islamismo, odio, guerra santa y exterminio defendidas por el Gran Muftí de Jerusalén no parecen tan lejanas. La limpieza étnica que los albanokosovares musulmanes continúan ejerciendo contra las minorías en Kosovo y Metohija.

Fuente: Diario Octubre

Anuncios