El capitalismo no caerá solo, hay que derrumbarlo

Fernando Bossi Rojas
Director de Portal Alba

Comenzando por el mismo Marx y llegando hasta el momento actual, observamos que muchos intelectuales  y pensadores de  izquierda en general, han venido sosteniendo que la crisis terminal del sistema capitalista es un hecho demostrado. A cada crisis cíclica del capitalismo aparece la sentencia inapelable que el sistema se derrumba. Incluyendo, por supuesto, la crisis del 2008.

Tal vez sea así, no lo niego, pero el sistema capitalista, hoy por hoy, no parece acusar recibo de ese categórico veredicto, o  al menos, si lo analizamos por el tiempo transcurrido, la supuesta agonía se presenta como muy prolongada. Sin embargo el discurso se repite periódicamente: “al achicarse la tasa de ganancia, etcétera, etcétera, etcétera….”.

El detalle está en que el capitalismo no se derrumbará por sí solo, ni colapsará por mera “implosión”, como lo desean muchos, fundamentalmente aquellos que niegan la lucha de clases. Al capitalismo, entiendo, habrá que derrotarlo, destruirlo y sepultarlo a partir de un profundo proceso revolucionario, que incluye, de una forma u otra, la dictadura del proletariado, o la dictadura de las mayorías, o como se lo quiera llamar a ese período en que a la contrarrevolución habrá que tratarla inflexiblemente. Sobran descripciones y pronósticos, pero faltan, sobre esos análisis y descripciones -valiosos sin dudas-, propuestas concretas.

¿Qué podría pasar si de una vez por todas estalla la tan mentada burbuja financiera? ¿Y si el dólar se derrumba?  ¿Y si se declara una guerra entre China y Estados Unidos o entre Rusia y la OTAN?… Seguramente muchas cosas podrían suceder entonces ¿pero implicaría eso la irrupción del socialismo como consecuencia del debacle del funcionamiento del sistema? ¿O éste se recompondría a través de su propio metabolismo?

Las contradicciones del capitalismo, al agudizarse, van creando las condiciones para el avance de las fuerzas revolucionarias, pero esto es así  en tanto y en cuanto éstas vayan preparándose y preparando a las masas para –en principio-  la toma del poder… ¿Está sucediendo eso? ¿Aparecen en el escenario mundial fuerzas organizadas con capacidad de confrontar con éxito al sistema? ¿Y la V Internacional propuesta por el Comandante Chávez?

¿No sería interesante que la intelectualidad y la dirigencia de izquierda se pronunciaran al respecto? ¿Quiénes están de acuerdo y quiénes no? Si están de acuerdo ¿porqué nadie se anima a convocarla? Si no están de acuerdo ¿porqué no fundamentar las razones? ¿Una internacional socialista o una internacional más amplia, antiimperialista?…

¿En qué quedó el tan rimbombante movimiento alterglobalizador nucleado en torno al Foro Social Mundial? ¿Murió sin pena ni gloria? ¿Quedó reducido a un mero grupo de organizaciones financiadas por sospechosas ONGs?

¿Y los partidos revolucionarios? ¿Siguen siendo necesarios? ¿Son los movimientos sociales los nuevos sujetos de la revolución? ¿Y la clase obrera?  ¿Y los frentes antiimperialistas?

El 2017 se celebrará el centenario de la gloriosa Revolución Rusa. Esos días que estremecieron al mundo, al decir de John Reed, tuvieron como protagonistas principales al proletariado ruso, los soviets de obreros, soldados y campesinos y su partido revolucionario como vanguardia, el Partido Bolchevique conducido por Lenin.

Para quien escribe estas líneas, la vigencia del partido de los trabajadores, de la clase obrera, sigue intacta. Sin organización, conciencia y disciplina de la clase obrera no vislumbro posibilidad alguna de socialismo. Y para nuestros países, expoliados por el imperialismo, entiendo que el frente antiimperialista y de liberación nacional tiene también vigencia, considerando que en su seno el partido de la clase obrera debe luchar por conducirlo. Las experiencias nacional-burguesas de Brasil y Argentina testimonian que la conducción burguesa, por más “nacional” que se diga,  deriva siempre en claudicación o derrota.

¿No es hora de volver a discutir estos temas? ¿Qué están aportando los intelectuales de izquierda en esta dirección? ¿Son conscientes que el tiempo no nos favorece, que la barbarie comienza a enseñorearse en el planeta? ¿No nos advirtió Fidel que la especie humana, si seguimos este camino, está en peligro de extinción?

A cien años de la Revolución Proletaria Rusa muchos que se dicen de izquierda han renunciado a otorgarle el rol fundamental que debe protagonizar  la clase obrera en la tarea de derrotar al capitalismo. ¡Hasta hay quienes haciendo cálculos estrambóticos han firmado el acta de defunción de los trabajadores como clase! ¡Como si fuera exclusivamente por la cantidad que los obreros están designados a  ser los sepultureros del capitalismo!  Y si no son los trabajadores, ¿quiénes serán los principales forjadores de la sociedad socialista? No faltan tampoco otros que pretenden retrotraernos hacia sociedades idílicas, solo existentes en sus afiebradas cabezas. ¡Y hay también farsantes, disfrazados de izquierdistas  que aseveran  que a través del inteligente uso de internet se va a poder derrotar el capitalismo!

Creemos que para cambiar el sistema es necesaria la organización, la conciencia y la disciplina revolucionaria. Desde esta tribuna entonces, seguimos trabajando por la constitución de partidos de la clase obrera, para empujar la conformación de verdaderos frentes antiimperialistas de liberación nacional en nuestros países oprimidos,  y también por una nueva Internacional que vincule los esfuerzos de todos los pueblos del mundo que se rebelan contra la opresión imperialista, primer peldaño para acumular fuerzas que den el golpe certero y definitivo a la barbarie capitalista. Esa, creemos, es la principal tarea de los socialistas de hoy, del año 2017 y de aquellos por venir.

La única certeza que podemos señalar para el 2017 es que transitaremos un año de preocupantes incertidumbres. La disyuntiva actual para el mundo entero, como nos decía Doña Rosa, no es otra que “Socialismo o Barbarie”; etapa que sí creemos estar  hoy transitando.

Fuente: Portal Alba

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