Medios de comunicación: formas, contenidos y dominación (I)

Diego Olivera
Barómetro Internacional

El Siglo XXI vive bajo la presión mediática de los Monopolios de prensa. Estamos inmersos las naciones y los pueblos, en lo que se ha denominado en llamar la “guerra de cuarta generación”, una versión de guerra acuñada por los EEUU, en su visión de guerra asimétrica. Este proceso parte de la hegemonía actual de los medios de comunicación masiva, y el enfrentamiento que todos aquellos que intentamos lograr un mundo mejor, mantenemos con esa situación, intentando generar una respuesta. Los medios han formado una red integrada que cubre toda la Tierra, distribuida a través de un sistema de telecomunicaciones global y que es manejada en forma coordinada por seis o siete cadenas internacionales, que elaboran y proporcionan toda la comunicación masiva que se disemina a través del orbe.

Y como veremos, los medios no sólo proporcionan al mundo su versión propia de la información, sino que también forman parte del más importante elemento de dominación contemporáneo, al alienar a los receptores (nosotros) a una cosmovisión (Weltanschauung, al decir de los filósofos alemanes) impuesta desde los países del Norte. El propio concepto de “información” es parte de esa alienación, al basarse en el paradigma impuesto de que vivimos o vamos hacia una “sociedad de la información”, elemento esencial para la organización global, que es inevitable y que constituye el mejor de los mundos posible.

Desde el momento en que la especie humana descubrió una forma distinta de agruparse, la civilización, que se constituyó en un sistema diferente al de la organización tribal y permitió la concentración de grandes conglomerados humanos y el aprovechamiento de su capacidad de producción (no sólo en el aspecto material, sino fundamentalmente en el aspecto cultural); aparecieron conjuntamente nuevas formas de distribución del poder para permitir el funcionamiento grupal de esos grandes contingentes de población.

En las veinticuatro civilizaciones conocidas (según Arnold Toynbee ) ha estado presente esa redistribución del poder, que puede sintetizarse de esta manera: existe una minoría dominante que acapara y administra el poder individual y colectivo de toda la población y lo utiliza según sus concepciones y sus intereses. Los dos modos fundamentales en que esta minoría logra controlar y mantener el poder son el terror y la persuasión (a través de la difusión de una ideología o de una propuesta espiritual, al decir de Toynbee) .

Vivimos hoy en una época en la cual el terror no es el factor principal (aunque no deje de estar presente) de la dominación. El factor principal de control es la persuasión, la herramienta para mantener la hegemonía. En nuestra contemporaneidad, este factor tomó nueva forma e importancia, sobre todo después de la segunda guerra mundial . Se ha convertido en el mecanismo más eficaz manejado porla minoría dominante, para controlar y dirigir a las grandes masas de personas que habitan el mundo. Los medios de comunicación y su tecnología son hoy las herramientas concretas para lograrlo.

Facetas de la dominación a través de los medios

En un trabajo anterior  hemos  estudiando los modos y maneras en que los medios condicionan el pensar y el vivir de las gentes, establecimos algunas categorías de referencia. Descubrimos que las propuestas impuestas por el sistema de medios de comunicación globalizado difunden y condicionan (alienan) a sus receptores en diferentes formas y a distintos niveles. En resumen:

1)         Estimulan y colaboran en formar una mentalidad de consumo. Esta condición empezó a ser sistemática a partir de los años 50 del siglo pasado (Vance Packard fue uno de los primeros en analizar y denunciar el fenómeno). A través de la publicidad, y aún más allá de ella, los medios han comunicado no sólo las propuestas de consumo explícitas, sino que comenzaron a manejar la emocionalidad de los receptores (ahora consumidores) para vender más, pero también para imponer el “americanway of life” de los EE.UU. que se había convertido en la cabeza del sistema de dominación imperial del planeta.

2)         Determinan posiciones políticas e institucionales. No sólo operaron en ese aspecto, sino que a partir de la propaganda de guerra, desarrollaron la implantación de posiciones políticas y comenzaron a propagar la vigencia hegemónica de las instituciones sociales y políticas del centro del Imperio, convirtiéndola en ideales a establecer en todo el planeta.

3)         Proponen y generan valores y patrones de conducta. Por repetición sistemática, por hábito, valores y patrones de conducta propuestos por los medios, van alterando el sistema de creencias (asociado a nuestro cerebro básico, o cerebro R) de los receptores (nosotros), condicionándolo hacia las propuestas que nos están formulando, hasta que ellos se convierten en lo “natural”. Unamanera de percibir esta imposición de patrones y valores, es estudiar en sus mensajes cotidianos los supuestos éticos o estéticos implícitos en ellos.

4)         Generan una nueva cotidianeidad de vida. Los cambios que nos imponen los medios se van reflejando en la variación de lo cotidiano de la vida de las gentes. El “modo de vida” que proponen constantemente (a partir de un sistema que es ya una forma de educación continua) se va haciendo carne en grupos humanos cuya forma de vida autóctona es ajena a esas propuestas, y genera el fenómeno de simulacro de vida que se va convirtiendo en usual en esos grupos.

5)         Crean la Realidad Virtual. Todas estas facetas útiles para intentar profundizar en el análisis, en realidad se presentan simultáneamente, dentro de un proceso holístico y complejo donde sus acciones e interacciones van cambiando y generando en cada momento las propias características del proceso. La generación y difusión de esa realidad virtual va más allá de lo percibido en la creación de un escenario televisivo para el bombardeo Libia, como lo realizan,  medios impresos y las agencias de Noticias.

Han creado tanto en la primera y segunda guerra del Golfo, en Libia,  o en la invasión a Somalia, un programa sincronizado en el tiempo para las cámaras de CNN.Como el caso de Venezuela, de esa manera se armó un video casi  cinematográfico (por lo preparado) de los sucesos de Puente Llaguno, como la preparación de la invasión a Libia.  En definitiva esa realidad virtual nos impone una cosmovisión, una forma de ser y estar en el mundo que nos es ajena y que establece y refuerza la dominación. Su objetivo principal es generar la mejor forma de control, lograr que los dominados piensen y vean el mundo con los ojos de los dominadores.

Formas y contenidos

El propósito fundamental de estos trabajos es colaborar en desentrañar la acción de los medios, para poder generar una respuesta efectiva (entender como es y cómo piensa el enemigo, según el Sum Tzu, el milenario tratado chino sobre la guerra). Solo podremos combatir realmente en esta guerra de cuarta generación (en la cual contamos con el hándicap en contra de no disponer del poder y los recursos millonarios del adversario) si somos capaces de generar una alternativa propia, nuestra y diferente, capaz de enfrentar la hegemonía.

Pero la acción de los medios es tan alienante, que sus supuestos están dentro de nosotros mismos. Aún aquellos que desde hace muchos años hemos resistido y enfrentado la dominación, hemos estado expuestos (nos hemos formado bajo) al poder de los medios. Generalmente intentamos enfrentarlo usando los mismos criterios que nos han impuesto.

Donde mejor se puede percibir este fenómeno, es en la confusión presente entre formas y contenidos que (con honrosas excepciones) podemos ver en los intentos que estamos realizando por crear una comunicación alternativa y contestataria.

La división entre forma y contenido de los procesos viene directamente del pensamiento positivista y racionalista europeo, y ha sido uno de los paradigmas sostenidos por la actual hegemonía del Norte. Es parte de la discusión que comenzara a concretarse a partir de las respuestas del pensamiento revolucionario del siglo XIX, que incluye entre otras facetas las relaciones entre los medios y los fines,

En lo que respecta a los medios, ya a fines de la década de los 60, Marshall Mc Luhan mostró, en un pequeño pero fundamental libro , apoyado por la fuerza de las imágenes (manejadas magistralmente por Quentin Fiore), como los propios medios eran el mensaje. Ya estaba claro de que los medios eran algo más que un vehículo para transmitir contenido, ellos mismos (su propio formato) eran parte del mensaje comunicado.

Por eso, cuando creemos que, nuestra labor como comunicadores contestatarios consiste meramente en sustituir contenidos, empleando los mismos formatos existentes, estamos sin percibirlo, repitiendo los mecanismos de alienación y dominación que nos han impuesto.

En general, y en el caso particular de los medios, forma y contenido son parte del mismo mensaje, son un sistema integral de comunicación. Los formatos están absolutamente determinados por la intención del mensaje y constituyen una parte fundamental de él.

Fuente: Barómetro Internacional

Anuncios