Bush, Blair y Aznar mintieron para destruir Irak provocando cientos de miles de muertos

El informe Chilcot confirma que el expresidente de Estados Unidos, George Bush; el ex primer ministro británico Tony Blair y el exdirigente español, José María Aznar mintieron sobre los motivos de la invasión de Irak, afirma la responsable de Internacional de Izquierda Unida, Marina Albiol, en declaraciones a Sputnik Nóvosti.

“Se confirma que Bush, Blair y Aznar, que encabezaron el ataque, mintieron en los motivos por los que comenzó la invasión. Cometieron una serie de delitos contra la legislación internacional, empezando por el inicio de la intervención, ya que desoyeron la resolución de Naciones Unidas”, asegura la también portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo.

La eurodiputada considera que el informe Chilcot “confirma lo que millones de personas reclamaron en las calles de todo el mundo durante los meses previos a la invasión de Irak”.

Este informe “son las consecuencias de una investigación parlamentaria que ha revelado que el Gobierno británico sabía que no existía una amenaza por parte de Sadam Husein, que no había armas de destrucción masiva, y que las consecuencias de la invasión de Irak tendrían un efecto devastador”, señala Albiol a esta agencia.

La portavoz parlamentaria reconoce que, a día de hoy, “las consecuencias de esa guerra son perfectamente visibles, con un país roto por la violencia sectaria y con zonas enteras bajo el control del grupo terrorista Daesh (acrónimo en árabe del Estado Islámico), una situación que es consecuencia directa de un conflicto que dejó cerca de 120.000 personas asesinadas y más de un millón de desplazadas y desplazados”, concluye.

El conocido como informe Chilcot es una extensa investigación sobre la intervención de Reino Unido en la guerra de Irak de 2003, que ha visto la luz el 6 de julio.

Este estudio, de 12 tomos, fue elaborado por John Chilcot, antiguo funcionario del ministerio británico para Irlanda del Norte, y su equipo, que revisaron cerca de 150.000 documentos, muchos de ellos confidenciales, para elaborar una conclusión clara de la decisión de Tony Blair de apoyar a EEUU en la guerra de Irak.

Según las conclusiones del estudio, la acción militar pudo haber sido necesaria en algún momento, pero “no lo era en 2003”.

“Las decisiones sobre este conflicto se tomaron en base a la inteligencia y evaluaciones defectuosas. No se cuestionaron y debieron haberse cuestionado”, aseguró en rueda de prensa Chilcot.

Declaraciones del director de Elespiadigital.com a Hispan TV: ‘Blair y Aznar deben ser juzgados por crímenes de guerra en Irak’

Tony Blair insiste: Volvería a invadir a Irak

El expremier británico Tony Blair dice que el mundo está “más seguro” después de la invasión de Irak y que volvería a tomar la decisión de atacar.

En respuesta a una investigación que lo acusa de haber seguido ciegamente a EE.UU. en la invasión de Irak en 2003, Blair ha defendido este miércoles en una rueda de prensa su decisión de invadir el país árabe, aunque ha expresado su aflicción a las familias.

Creo que tomamos la decisión correcta. El mundo está mejor y es más seguro”, ha defendido la invasión de Irak, el expremier británico Tony Blair.

Blair ha asumido la responsabilidad de “los errores en la planificación y el proceso”, pero ha defendido que eso no es contradictorio con la tesis de que la decisión fuera correcta. “Volvería a tomar la misma decisión”, ha insistido el político.

“Las evaluaciones de información que en ese momento permitieron ir a la guerra terminaron siendo equivocadas. El escenario posterior se volvió más hostil, prolongado y sangriento de lo que jamás esperamos”, ha explicado Blair a los periodistas.

El expremier ha expresado su “tristeza y arrepentimiento”, pero al mismo tiempo ha rechazado el argumento de que el extremismo actual se deba a la inestabilidad generada en Irak después de la invasión de EE.UU. y sus aliados —es decir, el Reino Unido, España, Australia y Polonia—.

Familiares de militares británicos fallecidos en la guerra de Irak buscan emprender acciones legales contra Tony Blair por su responsabilidad en la invasión.

En distintas entrevistas a medios británicos, varias víctimas han coincidido al señalar que la guerra no mereció la pena y que ahora es momento de examinar si se pueden exigir responsabilidades, tanto políticas como judiciales, por la decisión tomada en 2003 por el Gobierno de Blair.

“Siempre suyo, Tony”: Revelan la correspondencia privada de Tony Blair a George W. Bush

Las misivas enviadas por el ex primer ministro británico al entonces presidente de EE.UU. entre el 12 de septiembre de 2001 y la invasión de Irak en 2003 revelan los esfuerzos de Blair por apoyar e influir en el inquilino de la Casa Blanca.

Como parte de la investigación sobre la participación del Reino Unido en la campaña militar de Irak se ha publicado este miércoles por primera vez una serie de cartas privadas que el ex primer ministro Tony Blair remitió al presidente estadounidense a la sazón, George W. Bush, entre septiembre de 2011 y el inicio de la invasión del país árabe, según la página oficial del ‘informe Chilcot’.

“Explicarlo todo después”

En la primera de las misivas, remitida el día después de los atentados del 11-S, Blair le escribía a Bush que era preciso adoptar de inmediato medidas contra los Estados e individuos en posesión de armas de destrucción masiva y justificarlo más tarde.

El inquilino entonces del número 10 de Downing Street insistía: “Mejor actuamos ahora y explicamos y justificamos nuestras acciones [después] que dejarlo para otro día hasta que se produzca quizás aún una catástrofe peor”.

Entre la amistad y la adulación

La correspondencia evidencia las relaciones amistosas entre el presidente y el primer ministro quien, por ejemplo, se despide a Bush en una carta escrita a mano con la expresión “siempre suyo, Tony”.

Concretamente, las cartas enviadas antes de 2003 revelan los esfuerzos de Blair para apoyar y, al mismo tiempo, influir en el presidente de EE.UU.

A finales de 2001 Blair intentaba convencer a Bush de que se centrara en la campaña en Afganistán y no mezclara los dos objetivos. En julio de aquel año el jefe del Gobierno británico le aseguró al presidente: “Estaré contigo pase lo que pase”. Al mismo tiempo le advertía de que la planificación de la guerra sería muy difícil, más que Afganistán o Kosovo.

En la misma carta Blair recomendaba al expresidente estadounidense obtener una resolución de las Naciones Unidas para autorizar la acción militar (lo que finalmente no consiguió). Su correspondencia revela también que informó a Bush de que no estaba seguro de poder lograr el apoyo del pueblo británico.

La reacción de Blair al informe Chilcot

El propio Tony Blair ha declarado este miércoles que los datos del informe Chilcot hacen “reales y materiales” las críticas a la preparación y planificación de la invasión británica de Irak.

“El informe debe enterrar las denuncias de mala fe, mentira o engaño. Tanto si la gente está de acuerdo con mi decisión de llevar a cabo una acción militar contra Saddam Hussein o no, lo hice de buena fe y como creía que serviría mejor al interés del país”, ha afirmado Blair.

“Eliminar a Saddam Hussein era importante y su derrocamiento no fue la causa del actual aumento del terrorismo”, ha afirmado el antiguo inquilino del número 10 de Downing Street.

El ex primer ministro británico laborista ha añadido que está dispuesto a asumir toda la responsabilidad de los errores relacionados con la campaña militar.

Parlamento iraquí reacciona al informe británico sobre la invasión de 2003

BAGDAD (Sputnik) — El Parlamento de Irak exigirá al Gobierno del país que demande al Reino Unido y otros países que participaron en la invasión de 2003, dijo a Sputnik la diputada iraquí, Alia Nassif.

“Tras la festividad (musulmana de Eid al Fitr) exigiremos al Gobierno que presente una demanda judicial contra el Reino Unido y sus aliados que invadieron Irak”, declaró Nassif y precisó que “el Parlamento celebrará su primera reunión tras la fiesta musulmana”.

Además, expresó su seguridad de que Rusia es “el único país, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, que apoyará la posición de Irak tras la presentación de la demanda”.

Antes, el ex primer ministro británico, Tony Blair, declaró que está dispuesto a asumir la totalidad de la responsabilidad por los errores de la invasión de Irak, tras presentación del informe sobre la campaña militar de 2003.

Este miércoles fue publicado el informe de una comisión de investigación de la invasión británica en Irak, presidida por John Chilcot, que criticó la decisión de Londres de unirse a la campaña militar en base a datos de inteligencia erróneos y subestimar las consecuencias de la decisión, mientras el Gobierno de Husein no representaba amenaza alguna en aquel momento.

EEUU y sus aliados invadieron Irak en marzo de 2003 y oficialmente retiraron sus tropas en 2011.

Cerca de 200.000 militares y civiles fallecieron a causa de la guerra, que provocó el derrocamiento del régimen de Sadam Husein.

Según el Ministerio de Defensa del Reino Unido, 179 militares británicos murieron durante la guerra en Irak.

Paul Krugman: “La única razón por la que EE.UU. invadió Irak es que Bush quería una guerra”

La Guerra de Irak no fue un error inocente, sino un crimen cometido voluntariamente por Bush hijo, opina el Nobel de economía Paul Krugman. A su juicio, la Administración de Bush estuvo inventándose pretextos para invadir a Irak por el simple hecho de querer iniciar una guerra. Pero, ¿por qué lo hizo?

Cuando el hermano del expresidente estadounidense George Bush, Jeb, se encuentra inmerso en su propia campaña electoral para alcanzar la presidencia, EE.UU. abre un debate que tuvo que producirse hace una década: las razones de la guerra de Irak. El premio Nobel de economía Paul Krugman asegura en el diario ‘The New York Times’ que el programa del candidato en materia internacional ha sido elaborado bajo la supervisión de personas “involucradas directamente en inventar las falsas razones para ir a la guerra”.

Según el economista, la única razón verdadera y clara de por qué EE.UU. invadió Irak en 2003 es que la Administración del presidente George Bush “quería una guerra”. Todo lo demás, las justificaciones de la guerra expresadas por los políticos y funcionarios, no fueron sino “pretextos falsos”. “Se nos mintió para que empezáramos la guerra”, subraya el conocido economista.

Según Krugman, “la falsedad” de los pretextos para la guerra fue evidente en su momento, ya que los argumentos eran cambiados todo el tiempo aunque la meta –iniciar la guerra–permaneciera inalterable. Más de una década después de la invasión se sabe que fue falsa también la amenaza de que Sadam Husein poseía armas de destrucción masiva. Y la razón por que la inteligencia estadounidense  se equivocó al afirmar lo contrario a la sazón fue la “presión intensa para justificar la guerra” a la que fue sometida.

Igual de incierto fue el pretexto de que Irak pudo ser responsable del atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001: en realidad el entonces secretario de Defensa Donald Rumsfeld “estaba haciendo la guerra contra un régimen que no tuvo nada que ver con el ataque terrorista” incluso antes del mismo, afirma Krugman citando notas de un asistente de Rumsfeld.

Una pregunta surge necesariamente a colación: ¿por qué la Administración Bush quiso librar una guerra? Según Krugman, las respuestas pueden ser varias: tal vez Bush quiso aumentar la influencia y el poder estadounidense en el mundo; quizás el presidente republicano pretendió reforzar al Partido Republicano en el interior del país. Existe la posibilidad, sugiere asimismo Krugman, de la guerra fuera un “proyecto piloto” para preparar una serie de cambios de régimen en otros países. Sea como fuere, la guerra en Irak constituyó más que un “error inocente”: un crimen, concluye el laureado economista estadounidense.

Fuente: El espía digital

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