La situación social se agrava en Argentina

Gastón Fiorda
Periodista

Pese a los anuncios de recuperación económica que azuza el gobierno de Mauricio Macri, los datos económicos publicados en la última semana demuestran la crisis social que atraviesa el país.

Más de 1,5 millones de argentinos cayeron en las fauces de la pobreza, con una inflación interanual superior al 40 por ciento.

Además, la desocupación creció 0,9 por ciento, sólo en la fuerza del trabajo registrado, y los especialistas aseguran que la caída es mucho más grave en el ámbito laboral informal, con un promedio de mil 200 despidos diarios, sin contar las suspensiones o los retiros voluntarios.

En ese contexto, el Gobierno nacional pudo impulsar una ley en el Congreso que pusiese fin al problema de los despidos, pero prefirió mostrarse con los empresarios más poderosos del país; muchos de ellos responsables de las masivas olas de cesantías de las últimas semanas.

En la Cámara de Diputados, la oposición convocó a una sesión especial para promulgar una norma que prohíbe los despidos por 180 días y contempla la doble indemnización en caso de que al trabajador lo echen sin causa.

La aprobación de esta iniciativa, al tener media sanción del Senado, hubiese significado un cambio en el contexto político y en el ámbito laboral.

Pero no pudo ser. Una jugada del oficialismo con un sector aliado de la oposición —el bloque del Frente Renovador— evitó que los impulsores del anteproyecto lograran el quórum suficiente para abrir la sesión especial y convalidar el debate.

Esto derivó en un triunfo inesperado para Macri, quien desde el primer momento se pronunció en contra de esta norma que vetaría en caso de aprobarse.

La cámara baja volverá a sesionar esta semana con una agenda ampliada de temas, muchos de ellos consensuados con todo el arco opositor como la quita del 15 por ciento del IVA a los productos de la canasta básica.

La norma apunta a favorecer a los sectores más vulnerables como los jubilados y los beneficiarios de la asignación universal por hijo.

También se discutirá un proyecto que habilita el acceso a la información de los distintos organismos estatales. Una iniciativa impulsada por el Ejecutivo Nacional y refrendada bajo el argumento de mostrar una gestión transparente.

Y finalmente aparece, casi como un apéndice en la agenda parlamentaria, la ley antidespidos. Esta vez, el debate se dará en el marco de una sesión que tendrá quórum garantizado. Eso implica su tratamiento.

Ahora bien, ¿cuál será la estrategia? Quizás aprobar un proyecto con modificaciones, lo que obligará su regreso al Senado. Con ello se seguirá dilatando en el tiempo su sanción y continuarán los despidos. Empresarios agradecidos.

Por estas horas se esperan definiciones por parte de las centrales obreras, que convocaron multitudes hacia fines de abril a causa de los despidos pero que los momentos cruciales se ausentaron de los debates.

Algunas versiones indican que marcharán el próximo miércoles al Congreso para presionar a los legisladores.

El Frente Renovador, liderado por Sergio Massa, tendrá poco margen para negociar una nueva dilación con el oficialismo. Si eso sucede, el bloque sufrirá la salida de algunos diputados, quienes ya no ocultan su malestar por los reiterados favores a la administración Macri.

Fuente: Prensa Latina

Anuncios