¡Que vuelva el Muro de Berlín!

Jakes Iñarra
Miembro del Comité de Redacción de Tinta Roja

Durante años, los medios de comunicación capitalistas han difamado libremente sobre la ya extinta República Democrática Alemana y principalmente sobre el Muro de Protección Antifascista, popularmente conocido como “el muro de Berlín”. ¿Es realmente cierto que el gobierno ostalemán actuó con malicia, crueldad y revanchismo a la hora de erigir este muro? o ¿fue la presión creciente que el imperialismo ejercía sobre el este socialista lo que creó la necesidad de impermeabilizar la frontera en la ciudad de Berlín?

Desde la separación de Alemania, el oeste abiertamente declaró la intencionalidad de anexión de la parte este, practicando constantemente actos de sabotaje, propaganda, engaño y espionaje, así mismo, tensaron la cuerda de la guerra constantemente agitando el polvorín que en ese momento era Berlín. Tal es así que quien en su momento fue alcalde de la parte oeste de Berlín, Willi Brandt, declaró que el Berlín oeste era “una espina en el costado de la República Democrática Alemana” y por ende del campo socialista en su conjunto. De esta manera, vemos las intenciones desleales y traicioneras que mantuvieron los dirigentes de la República Federal Alemana en la cuestión alemana.

En cualquier caso, antes de analizar más acerca del muro en sí, es conveniente hacer un pequeño esbozo de la coyuntura histórica que acabo con la creación de este muro, el proceso que condujo a ello.

En 1945, habiéndo sido derrotado el nazi-fascismo en Berlín por el Ejército Rojo a la par que las potencias capitalistas aliadas avanzaban presionados por el avance soviético en Europa, Alemania queda dividida en cuatro sectores: el soviético, el francés, el británico y el norteamericano, lo mismo ocurriría en concreto con la ciudad de Berlín, que se encontraba en medio de la zona soviética.

Por un lado se encontraba la Unión Soviética, la cual instaba a un gobierno de concentración nacional dotado de un carácter antifascista y fuera de influencias extranjeras. Por otro lado los países imperialistas que solo querían de Alemania un tapón contra el avance del comunismo, manteniendo, una vez más, su ya habitual postura antipopular y antidemocrática con tal de defender sus intereses. Es pues nuevamente una pugna entre las potencias lideradas por EE.UU y la URSS, así como el pistoletazo de salida de la llamada “Guerra Fría”. Finalmente, el 23 de mayo de 1949 de manera unilateral las potencias capitalistas aliadas, al haber unido sus respectivos sectores de influencia del oeste, crean la denominada República Federal Alemana (RFA). se convierte así mismo una frontera entre sectores en una frontera entre dos Estados. Es entonces cuando el 7 de octubre de 1949 la parte este responde constituyendo otro Estado: la República Democrática Alemana (RDA).

Además de la separación artificial de Alemania por una frontera estatal, la RFA se integra en la OTAN, así, EE.UU y la RFA crearon una frontera no solo entre estados, sino también entre dos bloques militares, ya que la RDA más tarde ingreso en la alianza militar del bloque socialista: el Pacto de Varsovia. Luego, ¿quién levantó realmente el muro?

Más allá de los hechos anteriormente citados, las autoridades del oeste, una y otra vez, azuzaron a saboteadores, bandas fascistas, revanchistas y espías para que constantemente hicieran trabajo de zapa en la joven RDA. Es bastante paradigmático el hecho de que solo en Berlín oeste se encontraban alrededor de 90 organizaciones de espionaje. A todo ello podemos sumarle el hecho de que la RFA no reconocía a la RDA como Estado soberano y sistemáticamente efectuó provocaciones, violaciones intencionadas de las fronteras, etc. Era pues Berlín un polvorín al que EE.UU y la RFA no paraban de echar cerillas encendidas.

Estando así las cosas, y siendo la RDA y principalmente el este de la ciudad de Berlín objeto de constantes ataques y provocaciones la madrugada del 13 de agosto de 1961 los obreros berlineses comenzaron la construcción del muro que habría de frenar el avance de las bandas neohitlerianas y las aspiraciones belicistas de la OTAN hacia el este de Europa. El muro fue un portazo en la cara a los EE.UU semejante al de Corea, Vietnam o Cuba y por eso mismo lo aborreció y calumnio de esa manera la prensa capitalista durante los últimos años. ¿Realmente podemos acusar de algo a un granjero que cerca su terreno? O ¿A una persona que cierra la puerta de su casa con llave para que no le roben?

La República Democrática Alemana, una y otra vez, dio pie a su vecino para mejorar las relaciones interalemanas e incluso para la reunificación y la retirada bilateral de todos los pactos militares internacionales y la retirada del armamento nuclear de los dos lados. Estas propuestas fueron tumbadas una y otra vez desde la Casa Blanca y Bonn (Capital de la RFA). De hecho, la RDA abrió oficinas en la parte oeste del metro de Berlín, allí expedía visados para entrar a la República, sin embargo, estas oficinas fueron cerradas por las autoridades del oeste ¿Quien no deseaba realmente la reunificación? ¿Con qué legitimidad acusa el gobierno de Bonn a la RDA de romper lazos humanos?

La RDA era un país relativamente pequeño, tranquilo, pero muy vivo. Este país con sus alrededor de 20 millones de habitantes llegó a ser el décimo país más industrializado del mundo. El nivel de vida en la RDA era bastante alto, no existía el desempleo, ya que al estar toda la economía en manos de la clase obrera se organizaba y planificaba con tal de producir según las necesidades de la población y las necesidades del mismo avance económico.

La RDA fue una de las demostraciones prácticas de la superioridad de la economía planificada sobre el modo de producción del capitalismo. Además del bienestar de los trabajadores en general, es de mencionar que se hicieron grandísimos avances en lo que a los derechos reproductivos, sexuales y demás respecta, por ejemplo, mientras que en la RFA la homosexualidad fue ilegal hasta los años 90, en la RDA la población gozaba de libertad sexual. La juventud tuvo siempre un papel capital. Muchos jóvenes fueron representantes electos y parte de muchas estructuras políticas, económicas, sociales,.. Además, aparte de la presencia que tenían los jóvenes en la vida política, es reseñable el gran desarrollo que tuvo la música popular moderna. Mediante festivales de música como el “Ostrock” la juventud disfrutaba de un tiempo libre festivo a su medida, a su gusto.

Por otro lado la cuestión de la mujer trabajadora también tuvo un gran adelanto, las mujeres estaban presentes en los trabajos “masculinos” por igual, prácticamente su totalidad trabajaba, era pues una igualdad real. La educación, sanidad, vivienda, trabajo, ocio, transporte, energía, agua, cultura, deportes, vestimenta, y un largo etcétera eran también derechos fundamentales que todas las personas tenían en la práctica.

La República Democrática Alemana fue el primer Estado alemán antifascista. Fue el primer Estado alemán Socialista. Un país que cometió errores, pero los cometió honestamente. Muchas de las personas, antiguas ciudadanas de la RDA con las que podáis hablar, seguro que os cuentan con nostalgia su época de pionero, su trabajo asegurado, el ocio, el deporte, la hermandad y la paz que se vivían en ese país… El muro de contención antifascista fue erigido para proteger a esa sociedad de aquellos que hoy nos expulsan de nuestras casas y puestos de trabajo. De aquellos que hacen la guerra en países lejanos y masacran a la población civil para conseguir los recursos que necesitan. ¿Quien construyó, pues, realmente el muro?

Fuente: Tinta Roja

Anuncios