La tormenta bancaria que se aproxima

Francisco Louçã
Catedrático de economía de la Universidad de Lisboa, exparlamentario y miembro del Bloco de Esquerda. Actualmente es Consejero de Estado

Los grandes bancos europeos son el eslabón más débil de la crisis que se avecina. Después de haber recibido la suma astronómica de 661 millones de euros desde 2008 en ayudas públicas , los bancos están descapitalizados (una parte de sus activos vale menos de lo declarado o, en otras palabras, es tóxico) y tienen dificultades para pagar sus pasivos a corto plazo.

Los gráficos siguientes indican los síntomas más notorios de esta dificultad. En los dos primeros, se constata como se han ido reduciendo el valor de los “cocos” de algunos de los principales bancos europeos: Deutsche Bank, Santander, Unicredit y Banco Popular (pero lo mismo se aplica a BNP Paribas). Es decir, los principales bancos de España, Alemania, Francia e Italia están al borde del abismo.

Estos “cocos”, o capital contingente, son un instrumento de deuda creado en 2013 en respuesta a la nueva regulación internacional, para eludir las restricciones que a continuación se impusieron a los ratios de capital. Son títulos de deuda que si se produce una tragedia, son convertibles en capital. Mientras tanto reciben un alto interés, que corresponde a la percepción de que el riesgo es grande.

Como se muestra, el valor de estos instrumentos de deuda ha estado cayendo y ahora están operando con pérdidas de un cuarto de su valor. Esta caída registra el miedo de los inversores, que temen que el interés de estos bonos no se puede pagar.

El problema no es sólo griego, como muestra el siguiente gráfico de la revista The Economist. También es de las principales economías, de los EE.UU. a Europa. Las cotizaciones bursátiles de los bancos están cayendo y esparciendo el pánico en los mercados financieros, porque anticipan riesgos a corto plazo.

La exposición de algunos bancos a estas operaciones de riesgo es muy grande, sobre todo en el caso de la banca española y alemana. Los tres principales bancos españoles, BBVA, Popular y Santander, han emitido cerca de 10 millones de dólares en “cocos”. Por lo tanto, las dificultades del Santander ayudan a entender por qué la intervención de la Comisión Europea y del BCE en el caso Banif, con el consentimiento del gobierno portugués, que permitió una recapitalización tan interesante del banco español.

Pero es el Deutsche Bank el que está en peores condiciones. El cuarto gráfico compara las cifras del PIB alemán, del PIB europeo y la exposición del DB a los productos financieros de riesgo, los mismos derivados que se hicieron famosos en la crisis de las hipotecas subprime en 2007-8. Después de haber perdido 6.700 millones el año pasado, y habiendo sido obligado a aumentar la provisión para litigios judiciales en más de 1.200 millones de dólares (hasta 5.500 millones de euros), DB es ahora el banco europeo más expuesto en el corto plazo.

Este es el mapa que debemos analizar para entender lo que sucederá en el sector bancario portugués en los próximos años.

Fuente: Other News

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